miércoles, 6 de enero de 2016

LA LIBRA DE MANTEQUILLA: DOS MILLONES Y MEDIO DE EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA.

LA LIBRA DE MANTEQUILLA: DOS MILLONES Y MEDIO DE EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA.

     Desde que el Homo hábilis fabricó la primera herramienta, dando el primer paso de la Humanidad tecnológica, hace dos millones y medio de años, allá en su África natal, nosotros, los humanos, comenzamos un largo camino evolutivo, tanto a nivel tecnológico como antropológico y cultural. Durante estos dos millones y medio de años la tecnología de la talla de la piedra se fue sofisticados, incorporando nuevas formas de obtener productos cada vez más perfeccionados, donde los complicados procesos de aprendizaje no solo permitieron los avances tecnológicos, si no también los avances mentales, que poco a poco permitirían el nacimiento del pensamiento abstracto, mucho antes que el ser humano realizara su primera creación artística. Fueron muchos los factores y campos que influyeron en estos avances, incluido el de la Física, como el descubrir que el calor hacia más fácil la talla de la dura piedra, como demostraron los neandertales en sus procesos de talla, dejándonos infinidad de piezas en las que se había calentado el sílex, para una talla más fácil y precisa. En La Araña (Málaga, España), estas evidencias son masivas. El descubrir que se podían obtener productos secundarios por presión, fue otro gran descubrimiento. Pese a estas ventajas, fruto de la observación y el conocimiento incorporado milenio tras milenio, es sorprendente el virtuosismo que alcanzó el ser humano en el trabajo de la piedra, virtuosismo que se referencia, entre otros muchos testimonios,  por el apelativo que los arqueólogos – pese a su habitual seriedad - han dado a algunos de sus núcleos, como las libras de mantequilla. Da la sensación que hubieran trabajado el duro sílex como si fuera blanda mantequilla, en las etapas finales de la talla de la piedra, que se vería desplazada en breve por la aparición de la metalurgia, con la que no pudo competir. En La Araña tenemos evidencias de estas últimas etapas, durante el Neolítico Final y el Cobre, recta final de la evolución, que nos llevaría en apenas 5000 años a lo que somos hoy.
     Hoy compartimos un núcleo de libra de mantequilla de tres crestas, que puede admirarse en el Centro de Interpretación de las Cuevas de La Araña, listo para obtener la primera de sus hojas de sílex, sobre una de sus crestas. Es un testimonio magnifico, cuya perfección tecnológica nos produce admiración. Realmente parece que fuera tallado en mantequilla. Pese a que hablamos de ello hace poco, viéndola hoy no hemos podido resistirnos el recordarlo de nuevo.
Deseamos que a vosotros también os guste.
Yacimientos Arqueológicos de La Araña