miércoles, 3 de septiembre de 2014

SOBRE EL ABUSO DEL CONCEPTO DE ARTE EN LA PREHISTORIA, LAS EXCESIVAS INFERENCIAS, Y LA TOTAL SACRALIZACION DE LOS GRAFISMOS (PICTÓRICOS Y GRABADOS) PROCEDENTES DEL PASADO.

SOBRE EL ABUSO DEL CONCEPTO DE ARTE EN LA PREHISTORIA, LAS EXCESIVAS INFERENCIAS, Y LA TOTAL SACRALIZACION DE LOS GRAFISMOS (PICTÓRICOS Y GRABADOS) PROCEDENTES DEL PASADO.

     El Arte Prehistórico siempre ha tenido unas connotaciones de fascinación sobre los humanos modernos, y pasado el periodo de incredulidad inicial que tantos disgustos le dio a Sautuola, tras entonar E. Carthailhac su famoso “Mea culpa”, nos cautivó por completo, y esa fascinación no ha decrecido desde entonces, si no que al contrario ha ido en aumento. Con ejemplos tan extraordinarios como Altamira, La Mouthe, Lascaux, La Pileta, etc., se entiende nuestro asombro ante estas creaciones tan antiguas, y que el concepto de Arte se uniera irremisiblemente a la Prehistoria. Viendo algunas de estas creaciones, no podemos hacer otra cosa que valorar el gran poder de observación de algunos de nuestros lejanos antepasados, y como fueron transformando estas percepciones en imágenes para ser plasmadas en los lienzos de piedra, o en sus objetos muebles que les rodeaban en su vivir cotidiano. Analizando su evolución, se puede apreciar a veces como incluso los recursos técnicos y la propia iconografía pueden transformarse en conceptos, rozando en algunos casos el lenguaje conceptual (dos puntos de pintura puede significar un mensaje para el contemporáneo que participara de estos códigos, una línea vertical puede representar al ser humano, asimilando la esencia mas pura de ser erguido para su condición de humano), y por lo tanto formar parte de la propia comunicación a nivel de grupo, y probablemente de cultura, vista la amplitud que pueden alcanzar algunos de estos fenómenos. Hasta ahí de acuerdo, en esto y en otras muchas cosas que seria prolijo mencionar.
     El problema surge cuando todo vestigio de grafismo del pasado es considerado “arte”, y metido en el mismo saco, y por que no decirlo, tratado con la misma deferencia. Estamos de acuerdo en que una de las funciones del investigador es ser notario escrupuloso de sus hallazgos, su obligación de estudiarlos, e incluso de interpretarlos, en muchas ocasiones. Pero de ahí a poner a la misma altura – en cuanto al concepto de Arte – a un bisonte de Altamira y una mancha de tizne que un neandertal o cromañón pudieron dejar sobre la pared de una cueva al rozarla con su tea, hay todo un abismo. E igualmente podríamos poner ejemplos si nos adentramos en el campo de las marcas tan abundantes, aparecidas en muchas de las cuevas con Arte, que crean un mundo aparte. Cuando las iconografías (y a veces la propia técnica), son claramente identificables, pueden transmitir mensajes claros, identificando figuras (a veces conceptuales que no sabemos lo que significan, y ahí proliferan las inferencias), y en otras ocasiones el investigador se limita a describir lo que ve, ya que no encuentra un significado claro para lo que contempla.
     En este campo existe todo un universo enmarañado de líneas, puntos, etc. que entran mas en el campo de la especulación que del Arte, pese a lo cual se sigue manteniendo esa fascinación que nos produce el Arte Prehistórico.
     A veces el estado de la cuestión de las investigaciones puede también reforzar esta fascinación, ya que el Arte también ha servido como arma arrojadiza para defender otras teorías. Recordamos aun como se esgrimía al Arte como un ejemplo más de la “limitación” de los neandertales, ya que eran incapaces de tener pensamientos abstractos, y por lo tanto incapaces de producirlo. Ahora parece que hay una corriente que pretende reivindicar al tonto neandertal, y todo el mundo busca su arte, haber quien es el primero en aportarlo, no por  desagraviar al tantas veces ninguneado neandertal, sino por ser el primero en demostrarlo. Esperamos que tengan suerte, y nos alegraremos, si es así.
     En fin… Hoy os mostramos un grabado inédito, de los miles que hay en las cuevas de Málaga (España), y esperamos que os guste.  Nosotros no lo llamaríamos Arte. Su importancia para las investigaciones está en otro plano


Yacimientos Arqueológicos de La Araña .