jueves, 14 de agosto de 2014

EL PALILLO DE DIENTES, UN VIEJO HÁBITO DE LA HUMANIDAD, TAMBIEN PRESENTE EN LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA)

EL PALILLO DE DIENTES, UN VIEJO HÁBITO DE LA HUMANIDAD, TAMBIEN PRESENTE EN LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA)

     Un hecho tan corriente para nosotros (los orgullosos Homo sapiens sapiens, evolucionadísimos y pagados de nuestros logros) como es utilizar un palillo de dientes después de las comidas, intentando extraer aquellos restos de las viandas que como lapas se quedan adheridos entre nuestros dientes, son actos cotidianos repetidos por millones de personas en todo el mundo. Son actos, junto con otras muchas conductas, que vienen a recordarnos que quizás no hayamos evolucionado tanto como nosotros mismos nos creemos. Si bien la tecnología ha dado un salto de gigante, en otros aspectos es posible que no nos diferenciemos mucho de nuestros remotos antepasados. ¡Estos insolentes y descarados restos de comida que siguen quedando prisioneros entre nuestras piezas dentales, vienen a recordárnoslo! ¡Y encima tienen la mala costumbre de refugiarse frecuentemente en los mismos sitios, burlando al gendarme sanitario del cepillo de dientes, obligándonos a repetir una y otra vez la paciente tarea de extraerlos a las bravas! Lo malo es que esta circunstancia hace que al final las piezas dentarias terminen siendo desgastadas por el insistente palillo, y presenten las abrasiones de tan obstinado proceder, dejando marcas sobre el propio esmalte. Este hábito está documentado en grupos prehistóricos del pasado en yacimientos como Atapuerca y otros mas desde hace al menos medio millón de años.
     En la Araña todavía no se han encontrado restos humanos tan antiguos – aunque si sus industrias, pero hemos podido comprobar como la tarea de hurgarse entre los dientes con un palillo la seguían practicando con toda eficacia grupos mucho mas modernos, en la época del Neolítico y el Cobre, y con los mismos resultados: al final los dientes siguen mostrando las muestras abrasivas de antepasados mucho mas antiguos.
     En fin, hoy les mostramos una fotografía de un diente del Neolítico con estas huellas de abrasión. ¡No hemos cambiado tanto, en algunos aspectos! Durante el Cobre y el Bronce lo siguieron haciendo igual…y así hasta nuestros días. Esperamos que os resulte interesante, y al menos nos haga reflexionar que venimos de una antigua humanidad que se ha ido construyendo lenta y pacientemente a través de los milenios, y que muchos de los atávicos procederes es posible que sigan presentes entre nosotros.
Yacimientos Arqueológicos de La Araña.