domingo, 4 de mayo de 2014

EL TIEMPO DEL ARQUEÓLOGO

EL TIEMPO DEL ARQUEÓLOGO



     El tiempo es inexorable para todos, pero para el arqueólogo parece que tiene otra dimensión. Será quizás por la paciencia que tiene que desarrollar en el transcurso de las investigaciones. Se comienza investigando un yacimiento, y cuando te das cuenta llevas tres décadas asomado a esa ventana del pasado intentando conocer algún aspecto más de aquellas lejanas épocas.
     De vez en cuando algún acontecimiento viene a recordarnos que el tiempo sigue pasando en su transcurrir eterno, incluso para el arqueólogo. Hoy, Día de la Madre, ha sucedido unos de esos momentos que te recuerda el paso del tiempo. Dos de los espeleólogos (Manuel y Lina, entonces novios) que nos ayudaron de forma altruista en los trabajos de la planimetría del yacimiento de Hoyo de la Mina, nos han visitado casi 20 años mas tarde, con sus hijos, hechos ya unos mozos, y un grupo de amigos. ¡Como pasa el tiempo!.
     Para nosotros ha sido un motivo de alegría el encontrarnos con  estos colaboradores que de forma tan generosa pusieron sus habilidades de expertos espeleólogos al servicio de la Ciencia, en los primeros trabajos que realizamos en la cueva de La Araña, que excavó nuestro predecesor Miguel Such, allá en 1917.
     El grupo ha visitado el Centro de Interpretación Cuevas de La Araña, situado en el edificio municipal junto a la Torre Vigía de Las Palomas, y posteriormente el Parque Arqueológico, recordando algunas de las cavernas cuyos primeros planos fueron realizados por los espeleólogos de la Sociedad de Excursionistas de Málaga.
     Las efemérides de hoy, "Día de la Madre", nos ha permitido hacer un recorrido por las Venus Paleolíticas, como símbolo de la fertilidad y la maternidad, de las que existen copias fidedignas en el Centro de Visitantes. En fin… hoy es día de recuerdos, y de reconocer la importancia fundamental que ha supuesto en la Humanidad el papel de la Mujer. ¡Felicidades mamás!Yacimientos Arqueológicos de La Araña.