miércoles, 8 de junio de 2016

RECORDANDO ALGUNAS DE LAS JOYAS VIVAS QUE POSEE LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA).

RECORDANDO ALGUNAS DE LAS JOYAS VIVAS QUE POSEE LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA).

     En un tiempo en el que se  está castigando tan duramente a la Naturaleza por nuestra parte, nos sumamos a su defensa, y unimos nuestra humilde voz a los millones que reclaman un mayor respeto por la misma en todo el Mundo. Seguramente servirá de poco, pero al menos haremos que nuestro granito de arena haga crecer un ápice la montaña de la solidaridad que está emergiendo lentamente y con dificultades en el Planeta. Quizás no vendría mal recordar que somos lo que somos, por que ella – la Naturaleza – nos ha facilitado emerger como especie dominante, con sus ventajas y condicionantes, y llegar a ser lo que somos en la actualidad, adaptándonos al Medio Ambiente que durante más de cuatro millones de años nos modeló. En este tiempo de la “Aldea Global”, no solo hemos dejado atrás la aldea, si no la tribu, el clan, la nación, y lo más importante el sentido de solidaridad de nuestra propia especie y el respeto hacia la Naturaleza. En este tiempo en que la economía lo domina todo, incluso las ideologías, encontramos justificantes para todos nuestros desmanes contra esta casa común que denominamos Tierra. De ello se encargan los nuevos “chamanes” de nuestro tiempo, aduciendo todo tipo de necesidades imperiosas para el colectivo global, casi siempre económicas, para mayor gloria del nuevo dios que hemos puesto en el centro de nuestra cosmogonía: la Economía. Economía ha existido siempre, y su evolución se solapa con la nuestra. Hemos pasado por una economía de omnívoros-carroñeros, omnívoros cazadores-recolectores, omnívoros agricultores y ganaderos,  omnívoros metalúrgicos, omnívoros comerciantes… y en fin, por toda clase de economías hasta llegar a ser lo que somos. Lo más grave es que esta nueva religión exige la verdad absoluta, como casi todas las religiones, y fuera de ella no hay salvación, como si no se pudieran hacer las cosas de otra forma.  Lo malo es que los nuevos dogmas casi siempre están diseñados para el beneficio de elites cada vez más reducidas, cada vez más globales, y sus consecuencias las padecemos el resto del colectivo de Homo sapiens sapiens, y de paso nuestro medio natural en el que seguimos evolucionando. La Humanidad se defiende – aunque tímidamente – creando espacios de solidaridad, y la Naturaleza lo hace como puede, resistiéndose a desaparecer especies y ecosistemas que tardaron millones de años en evolucionar, aunque no siempre lo consigue.
     Hoy queremos compartir el hecho de que algunas de estas especies sigan resistiéndose a desaparecer en el pequeño territorio de La Araña,  pese a la gran dificultad que tienen para ello. Camaleones, búhos, cernícalos, las diminutas musarañas, Maytenus senegalensis, Limonium malacitanum, palmitos, etc. siguen presentes, recordándonos ancestrales trayectorias de supervivencia. Nos alegramos por ello, y deseamos que vosotros también.

Yacimientos Arqueológicos de La Araña.