lunes, 15 de septiembre de 2014

LAS AVISPAS NO GREGARIAS, UN PEQUEÑO INSECTO QUE PUEDE PRODUCIR GRANDES ALTERACIONES SEDIMENTARIAS EN LOS SEDIMENTOS ARQUEOLÓGICOS. SUS EVIDENCIAS EN LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA)

LAS AVISPAS NO GREGARIAS, UN PEQUEÑO INSECTO QUE PUEDE PRODUCIR GRANDES ALTERACIONES SEDIMENTARIAS EN LOS SEDIMENTOS ARQUEOLÓGICOS. SUS EVIDENCIAS EN LA ARAÑA (MÁLAGA, ESPAÑA)

     Las avispas no gregarias, esos pequeños insectos, pueden terminar siendo en algunos yacimientos otra de las pesadillas del arqueólogo, cuando se constata la gran magnitud de sus trabajos sobre los sedimentos arqueológicos. Son trabajos que realizan en función de su actividad reproductora, realizando pequeñas galerías, que terminan en capsulas de barro, fabricadas para poner un huevo, previo depósito de otro insecto capturado para que sirva de alimento a la larva, una vez desarrollada, y que la alimentará hasta su eclosión y salida de la capsula de arcilla, que fue taponada por la avispa, que permanece así hasta que la rompe la cría para salir. Este hecho, que por sus dimensiones puede parecer nimio e insignificante, cuando se repite miles de veces a lo largo de un prolongado espacio de tiempo, puede terminar arruinando el estado primigenio de una estratigrafía. Parece un dato exagerado, pero no lo es. Por su pequeña magnitud no mueve las piezas de su sitio, pero si va alterando paulatinamente los sedimentos, pudiendo convertir el estrato en una mera yuxtaposición de capsulas de reproducción, habiendo transformado en su totalidad la deposición originaria de los sedimentos, aunque las piezas sigan estando en sus respectivos sitios. La intrusión de capsulas es tan absoluta en algunas ocasiones, que lo invaden todo (vasijas, adornos, líticos, etc.) incluidos los esqueletos, penetrando incluso en el interior de los huesos de los esqueletos, a través de las grietas de los mismos. El daño para la Arqueología está en la contaminación continuada de los restos orgánicas que nos sirven para datar los estratos, que se puede ver muy rejuvenecida, además de la propia alteración de los sedimentos, que pasen de ser tierras a una acumulación de capsulas, con lo que eso supone para las analíticas de micro estratigrafía.
     En La Araña hemos aprendido a respetar profundamente a estas micro alteraciones sedimentarias, por el daño que pueden producir en el curso de las investigaciones, a la hora de analizar el pasado. Cuando llegas a comprender su alcance, dejas de minimizar su importancia, al comprender la mucha información que se puede haber perdido.
     No deseamos que os guste, por que es otra de las pesadillas de los arqueólogos, pero si que comencéis a respetar sus graves consecuencias para la investigación.


Yacimientos Arqueológicos de La Araña