Acostumbrados a que la mayor parte de los
objetos que aparecen en las investigaciones estén por lo general deteriorados,
cuando no fragmentados en mil pedazos – que necesitarán la paciente labor de la
restauración en el laboratorio – cuando aparece algo tan frágil como una
cerámica que fue depositada como ajuar en un panteón neolítico de mas de 6000
años, se comprenderá la alegría que siente el arqueólogo o la arqueóloga cuando
aparece una entera, aun con la tierra dentro. Viendo la alegría de la arqueóloga, sobran las palabras. Esperamos que os gusten.
Yacimientos
Arqueológicos de La Araña.


